CARTA A ROSA DÍEZ

ADVIGEN

 

 

Vitoria, 4 de marzo de 2013

 

 

A LA ATENCIÓN DE ROSA DÍEZ

 

Estimada Rosa:

 

Mi nombre es Blanca Escaño y, para mi “desgracia”, soy presidente de una de esas asociaciones que nadie tiene en cuenta, porque defiende a hombres, mujeres, niños y ancianos desde el “otro lado” de la mal llamada Violencia de Género, denominada Advigen (Asociación de Damnificados por la Ley de Violencia de Género). Y digo mi desgracia no por no estar orgullosa de mi trabajo, sino por la desgracia que conlleva cada persona que acude a nuestra asociación en busca de apoyo, de consuelo, de orientación…….

 

Soy una persona normal y corriente, divorciada, bien avenida con mi ex pareja por el bien de nuestras hijas. Tenemos nuestras divergencias, como es lógico y normal, pero siempre hemos tenido claro que los hijos son las víctimas reales de los conflictos entre las parejas, sean de la índole que sean y por ende, de la familia extensa de una de las partes, que generalmente es la paterna.

 

No voy a entrar en polémicas sobre datos ni estadísticas, porque detrás de cada dato, detrás de cada estadística existe algo mucho más importante, que son las personas, (y fíjese que no digo hombres o mujeres, sino PERSONAS con mayúsculas) que tienen una historia, un drama detrás que a nadie interesa, porque no se trata de mujeres maltratadas, que haberlas haylas también por desgracia.

 

Como mi asociación hay muchas a lo largo de todo el territorio español. Algunas nos hemos unido y hemos conformado una Federación. Aunque nos diferenciemos en el nombre, todas luchamos por lo mismo: la verdadera igualdad entre hombres y mujeres, el derecho de los niños a tener un padre y una madre con el mismo reparto de tiempo de convivencia y, contra las falsas denuncias que existen (aunque muchos se nieguen en aceptarlo). No se puede imaginar la cantidad de personas que acuden a nuestras asociaciones en busca de ayuda y consuelo: madres, abuelos, hijos, hombres……. Es verdaderamente terrible, pero esto no se sabe hasta que no se ve o vive en propias carnes.

 

Tras los últimos acontecimientos, me gustaría tanto a mí como al resto de compañeros de otras asociaciones, que dado que ustedes son el único partido político cercano al pueblo, usted o Katy Gutiérrez o ambas, acudiesen a una de nuestras asociaciones y presenciaran en vivo y en directo el drama de tantas personas, unos padres implicados a los que esta ley de desigualdad no les deja serlo, abuelos que no ven a sus nietos, padres que no ven a sus hijos en años, padres que los ven en fríos puntos de encuentro, padres que son condenados injustamente por no poder demostrar su inocencia, que ven su vida, su trabajo, su familia, destruidos, que son señalados con el dedo. Y otros “más afortunados” han salido absueltos, pero llevarán ese estigma durante toda su vida. Niños a los que se les deniega su derecho a estar con su padre al igual que con su madre.

 

Nos tildan de algo que no somos, simplemente por velar por los derechos de todos, sin distinción de sexos, porque ante todo y sobre todo SOMOS PERSONAS.

Le agradecería se pusiera en contacto conmigo y lo viera “in situ”. Es la mejor manera de comprender los problemas y tragedias que vivimos los ciudadanos de a pie, esos a los que no nos conoce nadie, ni buscamos protagonismos de ninguna clase.

 

Sin otro particular, y agradeciéndole su atención, quedo a la espera de sus gratas noticias.

 

Reciba un saludo muy cordial,

 

 

                                                Fdo.: Blanca Escaño Olazagoitia

                                                Presidente de Advigen

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